Mariscadoras, en busca del sabor Atlántico

Written by Gran Blau on marzo 18th, 2016. Posted in Gent de Mar

 

Fotos: Sebastien Gabriel y Günter Beer/beerfoto.com

Fotos: Sebastien Gabriel y Günter Beer/beerfoto.com

 

Cuando en las costas de Galicia llega la bajamar comienza un peculiar ajetreo en muchas de sus playas y rías. No es que todos hayan decidido salir a tomar el sol o a pasear a la misma hora, es que cuando la marea está en su punto más bajo llega el momento de comenzar a mariscar.

Cada día en el litoral gallego miles de mariscadoras (en la actualidad también algunos hombres) salen en busca de berberechos, almejas y otros moluscos ocultos bajo la arena de las playas. Este tipo de recolección es una profesión que la mayoría de ellas lleva en la sangre; muchas son hijas, nietas, esposas e incluso madres de marineros, así que conocen bien el mar y la dureza de este trabajo incluso antes de comenzar a trabajar en él.

Todos los días, sean soleados o lluviosos, deben salir a mariscar. En verano les resulta incluso agradable, pese a pasar horas agachadas siguiendo las señales que dejan en la arena los moluscos al respirar. Pero los días de frío, cuando se incrementa la demanda porque se acercan las fiestas navideñas, han de ir a las playas sin importar lo dura que sea la climatología. Algunas se enfundan su traje de neopreno mientras que otras optan por llevar capas y capas de ropa que poder quitarse al entrar en calor. Aún así todas sufren el viento, la lluvia y la humedad que las cala hasta los huesos. Las pasadas Navidades fueron especialmente duras: poco antes de las fiestas la costa gallega fue azotada por un gran temporal que mantuvo amarrada toda la flota pesquera, pero las mariscadoras continuaron saliendo a diario a las playas para recoger el marisco que pudimos disfrutar aquellos días.

 

Galicienreportage: Cambados; Muschelsucherin bei Ebbe in der Ria de Arousa.

Fotos Günter Beer/beerfoto.com

La imagen característica de estas mujeres escudriñando las playas en busca de almejas y berberechos, de la misma manera que se ha hecho desde hace mucho tiempo, es sólo una pequeña muestra de su labor diaria, pues su trabajo va mucho más allá y está perfectamente regulado. Antes de convertirse en mariscadoras (actualmente las plazas son muy limitadas y no se ofertan todos los años) han de obtener un permiso o carnet de explotación marisquera, el “permex”, que se les concede tras hacer un curso de preparación obligatorio y un examen. Una vez en las playas cada una de ellas tiene un zona asignada y unos cupos máximos de recogida por lo que todo el marisco sobrante es devuelto al mar.                                .

Además de la recolección, se ocupan también de mantener las playas en perfecto estado, limpiándolas de las algas invasoras que perjudican al marisco y asegurando la regeneración de esa parte del medio marino gracias a la “resiembra” de ejemplares jóvenes. Para evitar la sobreexplotación existen varias épocas de veda en las que diferentes partes de playa quedan durante un tiempo libres de la recogida para que el marisco se desarrolle y adquiera la talla mínima para su comercialización.

Sin duda, gracias al esfuerzo de las mariscadoras, esa parte del litoral gallego que recorren a diario se mantiene vivo y continúa regalándonos los más frescos moluscos. En Gran Blau seleccionamos de las mejores lonjas gallegas, especializadas exclusivamente en marisco, el mejor producto que estas incansables mujeres han recogido pocas horas antes para nuestros clientes de Barcelona.

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